Siempre sal de la oficina… ¡A tiempo!

Hace un buen tiempo, me llegó una imagen en la cual enunciaban los beneficios de salir a tiempo de la oficina, como también las consecuencias cuando no lo hacemos. La imagen fue elaborada inicialmente en inglés en el año 1998, y a pesar que han pasado tantos años, en lo particular yo, aun no lo veo aplicado en la mayoría de las empresas de hoy en día.

A continuación, a cada enunciado, considerando mi propia experiencia, le doy conscientemente toda la razón:

El trabajo es un proceso que nunca termina. Nunca se puede terminar todo el trabajo:

Algunos solemos pensar que a mayor horas de trabajo mayor será la productividad, algo que —para mi en particular— es totalmente incorrecto, ya que “el día” no se hizo “exclusivamente” para trabajar, ¿verdad?

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